Si no destruimos sus raíces, la mala hierba crecerá una y mil veces.

Hora de publicación: 9:49 pm Clasificado en Ideario y escrito por Clandestino

Una guerra dialéctica se desata entre la euforia de los que se felicitan por la decisión de la Audiencia Nacional y sus detractores. Extraños derroteros del alma humana cuando ausentes de espiritualidad que la conforte y una racionalidad que la conduzca, se deja doblar por el mal viento y contaminar por la mala hiel. Un vulgar asesino despiadado trae en jaque a toda la Nación sabiéndose arropado por el Estado. Mientras, como recuerda el obispo de Cuenca, cientos de personas mueren en el mundo diariamente, de forma injusta o criminal, sin un pequeño espacio en los medios, ni un pequeño dolor en el alma de los místicos y enternecedores humanitarios que tanto se duelen por la suerte de de Juana.

 
No comparto la euforia nacional que, por motivos obvios, invade los corazones de la España ciudadana, tras la decisión de la AN de no variar la condición penitenciaria del asesino de Juana. Conviene aclarar que esa euforia no llena esos corazones porque un hombre se mantenga en la cárcel, sino porque previamente habían sido sobreexcitados por la ansiedad, llenos de dudas, más que fundadas, ante la posibilidad real de que los asesinos pudieran tener éxito en su estrategia de extorsión al Estado. A un Estado que desprecia a la Nación mientras se deja querer por los asesinos. La ciudadanía activó sus alarmas en la angustia por la evidente anormalidad originada en una ruptura de la lógica legal y natural que debe reinar y ser la nota dominante, en la convivencia entre los ciudadanos de una nación cívica y culta, y su Estado.

 
No. No comparto esa euforia por una resolución cotidiana, de un pasaje cotidiano de un asunto cualquiera. Por el contrario considero que el hecho de que de Juana esté libre o en prisión, no es relevante. La cuestión no es que haya alimañas como de Juana, sino que el Estado las acoja y les procure amparo, y que lo haga en detrimento del Estado de Derecho. Lo grave y lo dramático es el lamentable espectáculo del Estado en la miserable estrategia de obstrucción a la lucha contra el terrorismo, de algunas instituciones, unas más que otras. El problema no es que haya individuos como ese asesino, sino que esos asesinos tengan mas apoyos, más paternalismo, más legitimación y más amparo, en el Estado, que la justicia, que sus víctimas o que el conjunto ciudadano. Qué importancia puede tener el encarcelamiento de un sicario asesino mientras el Estado, nuestro Estado, está a merced de los beneficiarios y patrocinadores de su banda.

 
El horrible dramatismo de sufrir el terrorismo solo se puede sobrellevar desde el empeño firme e incuestionable, por parte del Estado, en su persecución y acoso con todos los medios legales disponibles. El encarcelamiento de una de sus alimañas no merece celebración, cuando el verdadero horror atenaza, hasta llevar a la histeria,  a toda una ciudadanía que tiene la doble desgracia de sufrir el terrorismo y a un Estado -débil, habitado por renegados, traidores e iluminados- que se suma o se alía a él, con o sin, violencia. Con o sin, muertos. Ese es el auténtico mal de este país. Esa es la tremenda e inextirpable raíz del terrorismo, en España.

 
Jamás erradicaremos el terrorismo solo encarcelando a sus pistoleros, si no arrancamos primero, su entramado logístico enraizado, como su retaguardia, en el Estado y en la iglesia vasca, durante largas décadas.

 
Saludos

Adhesión de Isidoro Lamas a la ALCD

Hora de publicación: 10:27 am Clasificado en Adhesiones y escrito por Isidoro Lamas

Mis saludos a todo el colectivo de ciudadanos libres por la democracia:

Desde hace tiempo me he interesado crecientemente por la racionalización de la política nacional en este país. Supone una gran vergüenza nacional y humana el que vivamos bajo un sistema no democrático y que, de hecho, sea teóricamente indefendible: ¿acaso alguien puede defender racionalmente la hegemonía del partido político en sustitución del ciudadano o la intervención del poder ejecutivo en el judicial sin recurrir a la grosera afirmación de los hechos consumados? No, no existe quién lo haga. Y uno, a tal punto, no puede sino tirarse de los pelos al observar que a nadie parece importarle la total miseria del sistema y la grosera indiferencia del mismo por una legitimación que cree suficiente en la forma de la general indiferencia. Parece que votar a unos y otros, sobre estas bases, resulta a su vez indiferente.

Con tales cosas cabe apelar sólo a la RESISTENCIA de la abstención en espera de que la fiesta de la democracia, como les llaman los actores de su escarnio diario, llegue un buen día que se desconvoque por falta de asistentes y deban los tiranos hallarse ante la disyuntiva de declararse oficialmente como tiranos o aceptar la implantación de una verdadera democracia basada en la igualdad de los votantes y una auténtica separación de poderes estatales en la que éstos se encuentren enfrentados, y por tanto contrapesados, entre sí y que no, como rezan tétricamente algunas disposiciones legales vigentes, “colaboren o cooperen”. El llamado consenso de los partidos es la sustracción de la legítima acción y opción política al ciudadano y la llamada cooperación de los poderes del estado la sustracción de toda razón al devenir del proceso política y la inevitable instauración de la dictadura. Como fue dicho, “hay que desparramar el poder”, ¿pero cómo desparramarlo si se mantiene indiviso como una pesada herencia con la que transigir?

Hemos de despertar al ciudadano, que no a la “ciudadanía”, y decir alto y claro que no existe democracia. Una vez que los medios de comunicación han caído en una abierta y temeraria ignorancia de la crítica a lo político (unos por indiferencia rayana en el anarquismo y otros por vil pacto de silencio) y a la presente situación de dictadura de hecho en España, salvo rara excepción, nosotros los ciudadanos conscientes hemos de difundir no la buena nueva sino, precisa y tristemente, la mala nueva que representa el statu quo. Utilizando las armas de la razón de las que el glorioso avance de la técnica nos dota hagamos saber nuestra indignación ante el embuste del gobernante a los ciudadanos. Fue preguntado en una ocasión aquello de “¿y si hubiese una guerra y no fuese nadie a lucharla?”, pensemos en conseguir que los ciudadanos dejen de votar por azules o rojos en tanto lleguen a la convicción, al conocimiento, de que sus votos a negros, rojos, azules y amarillos obtienen por suma elun rotundo cheque en blanco a un único e impenetrable entramado de poder.

Confío en definitiva en que todos juntos podamos aquí gritar y coordinar la denuncia del actual sistema y el deseo de un mejor régimen sin ciudadanos superiores a otros por cuna, en ausencia de caudillos y por una España real y realizada a través de un régimen electoral decente y liberal. Estaré encantado de luchar hombro con hombro en pos de esos ideales. ¡Arriba ciudadanos!

Salud y libre comercio.

Blog: REFLEXIONES IRACUNDAS

NADIE MERECE A LOS POLÍTICOS QUE TENEMOS HOY EN ESPAÑA, por Clandestino

Hora de publicación: 10:34 pm Clasificado en Opinión y escrito por Clandestino

No hace mucho leí al Sr. Franky en VOTO EN BLANCO, algo así: “No hay nadie que merezca sufrir a los políticos que tenemos hoy en España”.

Coincido. Nadie que paga políticos merece esta morralla. Creo que es demasiado castigo para una culpa cuyo origen es la ignorancia, el interés ruín o mezquino, o el simple pasotismo que nos lleve al engaño y a la estafa de unos trileros profesionales y bien pertrechados, como ocupas del Estado. Sin olvidar que los que más sufren sus dramáticas acciones y omisiones, son precisamente los que las perciben y toman conciencia de toda su premeditada y alevosa maldad, cuya denuncia persevera con gritos al silencio de la sumisión de los que les procuran coartadas y un incuestionable soporte, legitimación y amparo, siendo los que menos se percatan de su patética condición de víctimas.

Se puede merecer las pérdidas sufridas en una estafa como la del ‘timo de la estampita’. Pero no una estafa abiertamente impuesta a perpetuidad, a toda la ciudadanía, apoyándose en una suma de minorías seleccionadas y aleccionadas para ejercer de víctimas adoctrinadas, muchos ajenos a su condición de útiles.

Sencillamente tenemos un sistema adaptado al interés de unos pocos, basado en la ignorancia de muchos, la cobardía y sumisión de bastantes y en la impotencia del resto. Un sistema donde no hay más libertad y opción que el movimiento justo para la supervivencia de hoy a cambio de asegurar el hambre de mañana. Donde las miserias humanas no son simples defectos sino las únicas herramientas permitidas para pernoctar en la fría y eterna noche del presente que niega absolutamente cualquier esperanza de luz al futuro, obligando a mendigar un hoy que niega un mañana, pero al precio de toda una eternidad.

No. Nadie puede merecer, ni desearle a nadie, unos políticos de esta calaña, patrocinados y promocionados por las mafias que los utilizan de testaferros y capataces, que garanticen las condiciones “legales” para la explotación y esquilmo de toda una Nación de ciudadanos sometidos y uncidos al yugo de la degradación mas baja y despreciable, mediante la jerarquización enfrentada de sus propias miserias, desde la ignorancia más zafia y chabacana, hasta el terrorismo más asesino y deleznable, teniendo especial cuidado de no entorpecer los chorros de riqueza que entran en sus alforjas, y de impedir que abunden motines o rebeldías como las de Villaconejos o Fago, ni expresiones salidas del subconsciente más sincero, como las del edil de Alhaurín el Grande, cuestionando el Estado de Derecho, a día de hoy sólo posibles en pequeños colectivos por la difícil subdivisión de sus diferentes debilidades, para elevarlas, de forma truculenta, a categorías de vital sustento del orgullo visceral, que los divida, enfrente e impida la racionalidad que lleve a aunarlos en objetivos comunes, contra la tiranía.

“Sin lucha no hay victorias”

TENEMOS LOS POLÍTICOS QUE MERECEMOS

Hora de publicación: 12:51 am Clasificado en Entrevistas y escrito por Jesús Nava

En LA VOZ DE GALICIA (18/01/07), se ha publicado una entrevista a Toni Cantó muy interesante, realizada por María Conde, en Pontevedra.

Es él quien afirma lo que dice el título de este post, además de revelar que milita en Ciutadans de Catalunya, y que confía en que muchos ciudadanos más, hartos de la manipulación de los partidos políticos actuales, exijan un cambio político.

A ver si es verdad.

Democracia, libertad e independencia

Hora de publicación: 2:42 pm Clasificado en Artículos, Debate y escrito por Jesús Nava

Sólo hay democracia allí donde el pueblo, la nación o el conjunto de los ciudadanos (dígase como se quiera) manda de derecho y de hecho. Cuando mandan uno o varios, pero no todos los ciudadanos, no hay democracia, hay otra cosa.

Lo que pasa es que frecuentemente se confunde democracia con libertad (o libertad e independencia) y no es verdad -como afirman algunos teóricos republicanos de postín- que sean lo mismo. Lo siento si escandalizo a algún despistado al decir esto, pero en un país puede haber mucha democracia y pocas libertades (es el caso de la tiranía democrática) o, por el contrario, puede ocurrir que haya muchas libertades y poca democracia (podría ser el caso de España). “LA DEMOCRACIA NO ES LIBRE POR SU NATURALEZA”. De ahí que yo siempre haya hablado de DEMOCRACIA CONSTITUCIONAL. Pero dejemos que Montesquieu nos ilustre al respecto, una vez más: Leer más »

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