Hora de publicación: 7:10 pm Clasificado en Pensamiento y escrito por R. Rolland y R. Tagore
“Es el aislamiento moral, constante e invisible fardo para el espíritu, lo que más me oprime. Me gustaría que fuera posible unir mis manos a las de Mahatma Gandhi y abandonarme así a la corriente de aprobación popular. Pero no puedo ocultarme a mí mismo por más tiempo que nuestro concepto y nuestra búsqueda de la Verdad se oponen totalmente. En la actualidad, no estar de acuerdo con el Mahatma Gandhi y encontrar, no obstante, algún apoyo en la India, es imposible. (R. T.)” “Este es, sin duda, el destino de los que hablan al universo, de los que no se encierran en los límites estrechos de la pequeña patria. Se es demasiado grande para esto. Su simple presencia molesta a los habitantes del cercado. Nosotros, los hombres que estamos “por encima de los combates”, somos los mayores combatientes, los combatientes eternos. Nuestra batalla ignora el compromiso, la tregua o el tratado. No tiene otra victoria, ni otra paz a esperar, que la victoria y la paz interiores. Nuestro universo está en nosotros. Somos nosotros mismos quienes debemos descubrir las leyes de la divina Armonía. (R. R.)”
* * * * * *
UNA GRAN SUBLEVACIÓN POLÍTICA HA DESPERTADO LOS ESPÍRITUS, PERO LAS ASPIRACIONES DEL PUEBLO SE HAN MEZCLADO CON MALAS PASIONES
Muy querido amigo:
Hace dos semanas recibí una carta de mi amigo Kalidas Nag, informándome de vuestro encuentro; su carta ha seguido a la de él y me ha causado gran placer. He hablado a menudo de usted a mis amigos, esperando que pudiera venir a ayudarnos en la tarea que acabamos de iniciar.

Nuestro país, como usted sabe, ha sido teatro de una gran sublevación política. Esto, sin ninguna duda, ha despertado los espíritus, pero ha llevado al pueblo a un callejón sin salida; insistiendo sin cesar en los males que nos han sido causados y despreciando las culturas extranjeras, las aspiraciones del pueblo se han mezclado con malas pasiones.
Lo que me hiere profundamente es que ese movimiento no ha conseguido inspirarse en una amplia visión de humanidad, sino que, al contrario, ha tratado deliberadamente de eclipsar esta visión en el espíritu de sus adversarios, con objeto de incitar la ardiente conciencia de la individualidad nacional.
A mi regreso a la India, he comprendido la extrema soledad de mi posición, y he experimentado el deseo de cooperar con hombres como usted, por quienes experimento una especie de parentesco espiritual. Esperaré el momento en que usted tenga la posibilidad de venir aquí y le ruego que no piense que la diferencia de lenguas puede ser un obstáculo insuperable para la comunión de nuestros corazones. […]
Su devoto amigo, R. T. [Carta a Romain Rolland. Santiniketan, 30 de mayo de 1922] Leer más »
Hora de publicación: 12:06 pm Clasificado en Pensamiento y escrito por R. Tagore
“El parasitismo, se base sobre la fuerza o sobre la debilidad, engendra el envilecimiento. Nosotros que, con nuestro ciego orgullo de casta, hemos privado al hombre de los derechos y del respeto que le son debidos, sufrimos ahora el castigo, y en vez de una viva corriente espiritual a través de nuestra sociedad, no hemos conservado más que el árido lecho de arena de costumbres superadas. Y parece que se acerca el tiempo en que el alma de la civilización europea también quedará seca por ese afán del beneficio que aumenta sin cesar en sus comerciantes y sus políticos…, a menos que Europa tenga la sabiduría y la fuerza de cambiar no sólo de sistema, sino sobre todo de espíritu. A ese respecto, debe usted saber que en el Asia actual las cosas del espíritu y todos los medios de expresión están desorganizados. Nuestros espíritus están desunidos, nuestros pensamientos dispersos. Los compatriotas que pueden hablar no se ocupan más que de una política de mendicidad y de periodismo mezquino. La estrechez de sus perspectivas tiende a minimizar la mayor parte de nuestros esfuerzos y a ocuparse de nuestros objetivos demasiado inmediatos. Tenemos una gran necesidad de una llamada exterior que nos haga tomar conciencia de nuestra misión.”
* * * * * *
Querido Romain Rolland:
Esperaba poder volver a Europa y encontrarle, pero la atmósfera es turbulenta, y toda clase de sufrimientos se han acumulado sobre nuestro país, por lo que me es difícil abandonarlo justamente ahora.
EL PARASITISMO, SE BASE SOBRE LA FUERZA O SOBRE LA DEBILIDAD, ENGENDRA EL ENVILECIMIENTO
Me aflige pensar que es difícil encontrar, un lugar del vasto continente asiático donde los hombres hayan llegado a experimentar una verdadera amistad por Europa. El gran acontecimiento que fue el encuentro de Oriente y Occidente ha sido viciado por el desprecio del uno y, en respuesta, el odio del otro.

La razón es que fue un sentimiento de lucro lo que atrajo a los europeos hacia Asia, ya que se mantienen aquí por la amenaza de la coacción física. Esto impide que las relaciones entre nosotros lleguen a ser verdaderamente humanas convirtiéndolas en degradantes para unos y otros.
El parasitismo, se base sobre la fuerza o sobre la debilidad, engendra el envilecimiento. Nosotros que, con nuestro ciego orgullo de casta, hemos privado al hombre de los derechos y del respeto que le son debidos, sufrimos ahora el castigo, y en vez de una viva corriente espiritual a través de nuestra sociedad, no hemos conservado más que el árido lecho de arena de costumbres superadas.
Y parece que se acerca el tiempo en que el alma de la civilización europea también quedará seca por ese afán del beneficio que aumenta sin cesar en sus comerciantes y sus políticos…, a menos que Europa tenga la sabiduría y la fuerza de cambiar no sólo de sistema, sino sobre todo de espíritu.
LOS COMPATRIOTAS QUE PUEDEN HABLAR NO SE OCUPAN MÁS QUE DE UNA POLÍTICA DE MENDICIDAD Y DE PERIODISMO MEZQUINO
Su proyecto de una revista de Asia y Europa, en la cual escritores de Oriente y Occidente podrían intercambiar sus tesoros de pensamiento, de arte, de ciencia y de fe, me seduce mucho. Estoy seguro de que despertará el interés de los espíritus cultivados de nuestra parte del mundo.
A ese respecto, debe usted saber que en el Asia actual las cosas del espíritu y todos los medios de expresión están desorganizados. Nuestros espíritus están desunidos, nuestros pensamientos dispersos. Los compatriotas que pueden hablar no se ocupan más que de una política de mendicidad y de periodismo mezquino.
La gran pobreza que dificulta nuestra existencia y la estrechez de sus perspectivas tiende a minimizar la mayor parte de nuestros esfuerzos y a ocuparse de nuestros objetivos demasiado inmediatos. Tenemos una gran necesidad de una llamada exterior que nos haga tomar conciencia de nuestra misión.
Hasta ahora la altanera Europa no ha buscado más que nuestros homenajes y no ha obtenido de los hombres más que lo más insignificante y lo peor. Pero si vuestra revista viene de Europa para apelar a nuestros mejores pensamientos, podemos espera que encuentre buena acogida.
Vuestro, R. T.
* * *
RABINDRANAZ TAGORE, Carta a Romain Rolland. Bengala, India, 14 de octubre de 1919. Correspondencia entre dos guerras, Ediciones de Nuevo Arte Thor, 1984. Traducción de Joaquín Bochaca. Publicado por Filosofía Digital.
Hora de publicación: 5:37 pm Clasificado en Pensamiento y escrito por Hermann Hesse
“Se ha hecho costumbre en Alemania que los muchachos, que aún no se han convertido en hombres, que ni siquiera saben leer aún, se pongan una chaqueta y una gorra, se declaren miembros de un partido, y en seguida participen de la vida pública. Gritan y tiran abajo su patria, hacen de sí mismos y de su pueblo objeto de burla del mundo. Cada uno de ellos es un delincuente estatal, pues ha eludido y traicionado el deber de ser alguien, de aprender algo, de convertirse en hombre y aprender a pensar de forma independiente, para correr prematuramente y con altanería tras cometidos que no le incumben. Por su parte, los otros alemanes podrían ayudar a su pueblo si aspirasen en su trabajo y en su ideología a una mayor corrección y responsabilidad en lugar de matarse a golpes entre sí y jugar a los bandidos los domingos. Ya es suficiente, la cosa es muy sencilla. No es menester que sigamos chapuceando a cualquier precio y tratando de componer la falaz república. Nosotros, los pocos individuos pensantes, tenemos una misión harto clara: la de no participar en el engaño y combatirlo, abogar por la sinceridad y la verdad, y por lo pronto boicotear tranquilamente la política.”
* * * * * *
Es usted un joven que se pregunta por sus deberes y si le asiste el derecho de preocuparse por su propia persona en lugar de hacerlo por el bien común y la patria. En contraposición a todas las tendencias actuales puedo contestar a su pregunta con harta exactitud:
EL DEBER ESENCIAL DE LOS JÓVENES ES DESARROLLAR UN CARÁCTER Y APRENDER A PENSAR DE FORMA INDEPENDIENTE, NO HACERSE MIEMBRO DE UN PARTIDO
Su deber es convertirse en una persona, en un individuo tan útil, bueno y seguro de sus aptitudes como sea posible. Su deber es desarrollar una personalidad y un carácter, nada más. Cuando lo haya logrado en la medida de sus posibilidades y lo que le está señalado, vendrán por sí solos los cometidos en cuyo cumplimiento podrá aquilatarse, a los cuales podrá dedicar todos sus afanes.

En la actualidad, se ha hecho costumbre en Alemania que los muchachos, que aún no se han convertido en hombres, que ni siquiera saben leer aún, se pongan una chaqueta y una gorra, se declaren miembros de un partido, y en seguida participen de la vida pública. Gritan y tiran abajo su patria, hacen de sí mismos y de su pueblo objeto de burla del mundo. Cada uno de ellos es un delincuente estatal, pues ha eludido y traicionado el deber de ser alguien, de aprender algo, de convertirse en hombre y aprender a pensar de forma independiente, para correr prematuramente y con altanería tras cometidos que no le incumben.
La Alemania de 1950 será conducida por el puñado de hombres que hoy son aún adolescentes, que no participan en este fraude, sino que están desarrollando su personalidad calladamente.
Ya he dicho demasiado. Medite sobre estas cosas. Pero no se le ocurra iniciar un intercambio epistolar. Yo no podría mantenerlo, ni decirle más de lo que hoy le digo.
[Carta a un adolescente, 1932]
LA COSA ES MUY SENCILLA: DEBEMOS DEJARNOS DE COMPONENDAS CHAPUCERAS CON EL FALAZ SISTEMA Y BOICOTEAR TRANQUILAMENTE SU POLÍTICA
Sólo le contestaré en pocas palabras, tanto más cuanto que en varias de mis obras he escrito a menudo sobre el mismo tema. Me es imposible repetirlo a cada lector individualmente. Así pues, veo la cuestión de este modo:
Si va a votar hoy en Alemania, me tiene sin cuidado; y, si yo tuviera que votar, renunciaría a ese derecho. Ni los hombres ni los partidos se merecen que la nación se desangre por ellos. Alemania ha omitido reconocer su enorme complicidad en la guerra mundial y en la situación actual de Europa. No lo ha confesado (sin negar por ello que también “los enemigos” tienen bastante culpa), ha omitido emprender en sí misma una depuración moral y una renovación de la conciencia (como aconteció en Francia durante el proceso Dreyfus).
Alemania utilizó el duro e injusto tratado de paz para excusarse ante el mundo y ante sí misma de toda culpa. En lugar de admitir dónde estuvieron sus yerros y pecados, y enmendarlos, fanfarronea como lo hizo en 1914 acerca de la inmerecida posición de paria que debió adoptar, y echa a otros la culpa de todos los males, ya sea a los franceses, a los comunistas, a los judíos…
En mi opinión, aquellos que creen compartir la responsabilidad por el espíritu de Alemania tienen que señalar una y otra vez a su pueblo el daño causado por ese cáncer y alejarse por completo de la política actual. Por su parte, los otros alemanes podrían ayudar a su pueblo si aspirasen en su trabajo y en su ideología a una mayor corrección y responsabilidad en lugar de matarse a golpes entre sí y jugar a los bandidos los domingos.
Ya es suficiente, la cosa es muy sencilla. No es menester que sigamos chapuceando a cualquier precio y tratando de componer la falaz república. Nosotros, los pocos individuos pensantes, tenemos una misión harto clara: la de no participar en el engaño y combatirlo, abogar por la sinceridad y la verdad, y por lo pronto boicotear tranquilamente la política. Todo el aparato político actual del Reich debe ser desbaratado…
[Carta a la señora E. L., Stuttgart, 1932]
* * *
HERMANN HESSE, Cartas escogidas, 1951. Edhasa, 1982. Traducción de María A. Gregor. Publicado por Filosofía Digital.
Hora de publicación: 1:27 pm Clasificado en Pensamiento y escrito por R. Tagore
“Hoy son posibles una crueldad y una injusticia de un género espantoso. Hemos visto cuán sanguinaria puede ser la Iglesia cuando la religión que representa viene del hombre, cómo es posible estafar en gran escala en nombre de un “negocio”, mientras que las responsabilidades de los accionistas queda intacta, cómo gobiernos cuyos miembros tienen modales y tradiciones de caballeros emplean deliberadamente groseras mentiras para envenenar a sus víctimas. Cuando los hombres cometen terribles faltas por lealtad hacia tales instituciones gigantescas, sienten algo así como una exaltación religiosa que acalla su conciencia. Yo confío en esas individualidades que han dado vida a los ideales humanos en su propia personalidad. Pueden parecer pequeñas y débiles al lado de la potencia a la que resisten, como una planta ante una roca enorme y amenazante. Pero la planta posee la pujanza mágica de la vida. Crea gradualmente, por sus propias emanaciones constantes, su propio suelo, y su derrota y su muerte son preludio de una resurrección victoriosa.”
* * * * * *
Durante mi estancia en América tuve ocasión de hablar del rápido y enorme crecimiento de organizaciones que alcanzan su irresistible eficacia gracias a la eliminación del hombre personal y a la concentración del hombre mecánico en un inmenso bloque de sistema.
LA MODERNA ADORACIÓN FETICHISTA DE INSTITUCIONES PODEROSAS CONVIERTE EN IRREALES A TODAS LAS DEMÁS RELIGIONES
Hablé de la propagación de la brutalidad y del debilitamiento del sentido moral de responsabilidad como consecuencia de la sustitución del hombre, en la mayor parte de sus actividades, por la máquina. Hoy son posibles una crueldad y una injusticia de un género espantoso, pues pueden ser realizadas por una fuerza elemental organizada que, sin piedad, va directamente al cumplimiento de sus objetivos, pasando por encima de cualquier otra consideración.

Hemos visto cuán sanguinaria puede ser la Iglesia cuando la religión que representa viene del hombre, cómo es posible estafar en gran escala en nombre de un “negocio”, mientras que las responsabilidades de los accionistas queda intacta, cómo gobiernos cuyos miembros tienen modales y tradiciones de caballeros emplean deliberadamente groseras mentiras para envenenar a sus víctimas.
Cuando los hombres cometen terribles faltas por lealtad hacia tales instituciones gigantescas, sienten algo así como una exaltación religiosa que acalla su conciencia. Es la forma moderna de adoración fetichista con sus numerosos ritos de sacrificios humanos, a la sombra de la cual todas las demás religiones se desvanecen en lo irreal.
SURGIRÁN INDIVIDUOS CON UNA FE FIRME EN LA HUMANIDAD QUE CUMPLIRÁN SIN MIEDO SU DESTINO A TRAVÉS DEL INSULTO Y EL AISLAMIENTO
Uno de mis oyentes que simpatizaba con mis pensamientos me preguntó cómo sería posible luchar contra estas organizaciones sin sustituirlas por otras. Mi respuesta fue que yo confiaba en esas individualidades que han dado vida a los ideales humanos en su propia personalidad. Pueden parecer pequeñas y débiles al lado de la potencia a la que resisten, como una planta ante una roca enorme y amenazante. Pero la planta posee la pujanza mágica de la vida. Crea gradualmente, por sus propias emanaciones constantes, su propio suelo, y su derrota y su muerte son preludio de una resurrección victoriosa.
Creo que cuando las fuerzas antihumanas extiendan su dominio, nacerán individualidades con una fe firme en la humanidad y que tomarán conciencia aguda de la amenaza que pesa sobre el hombre y cumplirán sin miedo su destino a través del insulto y el aislamiento. Hemos conocido a un hombre así en Inglaterra en la persona de E. D. Morel, ya fallecido, pero que nunca podrá morir. Cuando encontramos tales hombres, sabemos que la chispa viva del espíritu humano no se ha apagado todavía, y que hay esperanza.
Las civilizaciones humanas extraen su génesis de individualidades y es también en las individualidades donde encuentran a sus protectores. Entre las pruebas de que la época actual no se halla enteramente privada de éstos, está la vida y la obra de Romain Rolland. Y la prueba de que la época actual necesita extraordinariamente de él es que lo ha perseguido; esta persecución expresa el reconocimiento de su grandeza por sus compañeros, los hombres.
* * *
RABINDRANAZ TAGORE, Escrito para el Liber Amicorum Romain Rolland, 1926. Correspondencia entre dos guerras, Ediciones de Nuevo Arte Thor, 1984. Traducción de Joaquín Bochaca. Publicado por Filosofía Digital.
Hora de publicación: 9:15 pm Clasificado en Pensamiento y escrito por R. Tagore
“Sin duda, el idealismo es un factor de desorden para toda forma de vida establecida y por tal razón las gentes manifiestan hacia él rigurosas sospechas. Hay en mi misma naturaleza una especie de guerra civil entre la personalidad del artista creador -a quien la soledad le es necesaria- y la del idealista que debe realizarse a través de obras de naturaleza compleja, que requieren una vasta colaboración con una gran número de hombres. Pienso que sería posible alcanzar un justo ritmo en el que las dos fuerzas antagonistas se armonizasen, y en el que mi obra, en el seno de la multitud, pudiera encontrarse ennoblecida por el soplo nacido de la soledad del espíritu creador. El poeta que hay en mí está herido, la atmósfera de las horas de ocio se oscurece. No quisiera que el final de mi vida se diluyera así en la atmósfera tenebrosa de un trabajo violento, en este mundo que sin cesar devora sus infinitas posibilidades de paz.”
* * * * * *
Mi muy querido amigo:
Antes de partir para China -y el día se acerca- debo darle las gracias por el placer que me ha causado su última carta.
EL IDEALISMO ES UN FACTOR DE DESORDEN PARA TODA FORMA DE VIDA ESTABLECIDA Y SUSCITA ENTRE LAS GENTES RIGUROSAS SOSPECHAS
Pearson tenía un extraordinario don de simpatía, que prodigaba deliberadamente a todos los que, a causa de su oscuridad, no llamaban la atención de nadie. Eran como un tenebroso trasfondo sobre el cual su amor destacaba a plena luz. Tenía una conciencia muy fina del inmenso valor del individuo, independientemente de sus métodos o de sus costumbres personales; le afectaba mucho que alguien fuera discriminado o humillado por razones de rango social o por la tiranía de alguna organización.

Había llegado a tal punto que desconfiaba de toda organización cuyo ideal tenía un ámbito suficientemente amplio para trascender los límites de la persona concreta. De hecho, su espíritu se inquietó más tarde cuando Santiniketan sobrepasó su inicial vocación de simple establecimiento de enseñanza de la localidad vecina para esparcir, mediante múltiples esfuerzos, lo que yo llamo el gran mensaje de nuestro tiempo. Temía que nuestra atención descuidara a los niños que frecuentaban nuestra escuela, a cambio de la propagación de nuestras ideas y de la organización de nuestra comunidad.
Empecé a preocuparme por él, algún tiempo antes de su muerte, cuando me dí cuenta de que se dejaba ganar por la aprensión de ver un cierto ideal aventurero invadir el reino de sus atribuciones personales. Sin duda, el idealismo es un factor de desorden para toda forma de vida establecida y por tal razón las gentes manifiestan hacia él rigurosas sospechas.
Es algo parecido a la alegría que proporciona cualquier emoción, en la cual nuestro sentimiento personal del amor se nutre constantemente de nuevos estimulantes. Pearson lo descubrió cuando vino aquí por vez primera y cuando su sentido natural del afecto se desarrolló en medio de los niños de nuestra escuela y de los habitantes de los pueblos vecinos.
Más tarde, la idea de Vishva Bharati [universidad creada por Tagore] sopló como una fuerte brisa, esparciendo los pétalos de las flores de nuestro Ashram [santuario en la selva], y exigiendo sus frutos. Pearson, hasta el fin de sus días, no se reconcilió jamás totalmente con Vishva-Bharati. Su inteligencia no tenía nada que objetar, pero su corazón sufría, pues el espíritu era, en él, parecido a la abeja que no se ocupa del fruto, sino simplemente de la flor.
ESPERO ARDIENTEMENTE ENNOBLECER MI OBRA, EN EL SENO DE LA MULTITUD, CON EL SOPLO NACIDO DE LA SOLEDAD DEL ESPÍRITU CREADOR
Comprendo este conflicto del espíritu, pues hay en mi misma naturaleza una especie de guerra civil entre la personalidad del artista creador -a quien la soledad le es necesaria- y la del idealista que debe realizarse a través de obras de naturaleza compleja, que requieren una vasta colaboración con una gran número de hombres. Así, el conflicto es, en mi caso, entre esas dos fuerzas opuestas de mi carácter, y no como en Pearson, entre mi temperamento propio y las circunstancias exteriores.
Como las dos fuerzas antagonistas son igualmente inherentes a mi naturaleza, no puedo liberarme impunemente de una de ellas para simplificar el problema de mi existencia. Pienso que sería posible alcanzar un justo ritmo en el que se armonizasen, y en el que mi obra, en el seno de la multitud, pudiera encontrarse ennoblecida por el soplo nacido de la soledad del espíritu creador.
Pero desgraciadamente, en este momento, los derechos de la organización se vuelven muy exigentes, y no sé cómo contenerlos en sus justos límites. El poeta que hay en mí está herido, la atmósfera de las horas de ocio se oscurece. No quisiera que el final de mi vida se diluyera así en la atmósfera tenebrosa de un trabajo violento, en este mundo que sin cesar devora sus infinitas posibilidades de paz.
Espero ardientemente poder salvarme a tiempo antes de morir; entretanto, me voy a China, no sé en calidad de qué. ¿Tal vez en calidad de poeta, tal vez como portador de buenos consejos y de sólido sentido común?
Afectuosamente, R. T.
* * *
RABINDRANAZ TAGORE, Carta a Romain Rolland, 28 de febrero de 1924. Correspondencia entre dos guerras, Ediciones de Nuevo Arte Thor, 1984. Traducción de Joaquín Bochaca. Publicado por Filosofía Digital.
Siguiente »