Señora Aguirre, se equivoca usted
Leo el titular elegido por la redacción de Libertad Digital
para presentar la entrevista postelecctoral con Esperanza Aguirre y no puedo menos que extrañarme. O Doña Esperanza se equivoca, o los redactores de Libertad Digital han errado a la hora de presentar en su titular el mensaje principal. De acuerdo en que el tema de la [inexistente] política antiterrorista [en algunos casos pro-terrorista] del gobierno Zapatero es uno de los centrales en la cotidianeidad de nuestro país, pero no es el único. Ni tampoco el más importante.
No hace mucho me llovieron las críticas por mi “falta de determinación” a la hora de votar al PP en las Autonómicas. No está mi ánimo para andar cantando loas o pidiendo votos para el PP y, si me lo permiten, les voy a explicar por qué.
Por supuesto que una parte de la argumentación de cualquier campaña electoral debe centrarse en desgranar minuciosamente los errores del opositor. Los errores políticos o de gobierno, claro está. Para otro tipo de errores ya tenemos la prensa y los blogs rosa. Pero nunca bastó la política del “así no” cuando está vacía de alternativas o cuando éstas no son debidamente presentadas al elector. Es posible que el PSOE pierda las próximas elecciones por su política antiterrorista, pero lo que tengo muy claro es que el PP no las va a ganar sólo por ello.
En un país donde el nivel medio intelectual parece condenado a la eterna bajada por el precipicio de las insuficientes leyes de educación,
en un país donde el amiguismo y la corrupción siguen campando a sus anchas bajo el ala protectora (y la mano ávida) de una clase política mediocre,
en un país donde la fragmentación territorial no fructifica en liberalización y competencia, sino en proteccionismos de nuevo cuño y expansionismos neonacionalistas,
en un país donde la presión fiscal del pequeño y mediano empresario impide más y mejor empleo,
en un país donde la ley electoral permite la usurpación de la democracia por las huestes partidocráticas,
en un país donde los padres no pueden elegir la educación que quieren para sus hijos,
en un país en el que no se fomenta el uso responsable de las libertades individuales, en el que es preferible limitarlas, legislarlas,
en un país donde para mantener cuotas de poder se recurre a vergonzantes argumentos del pasado y la memoria, fomentando la desunión,
en un país donde más del 40% de la riqueza (general e individual, ojo!) es administrada por quienes defienden exclusivamente intereses de partido,
en un país cuyos ciudadanos prefieren una tarde de campo a votar en un referéndum sobre su futuro político y social,
en un país así, señora Aguirre, no somos pocos los que EXIGIMOS de los políticos algo más que un “así no” o un “y nosotros mejor”.
Atentamente, un votante (administrado) a quien le gustaría votar en conciencia una alternativa liberal a tanto politiqueo barato, que después de casi 30 años va siendo hora.
31/05/2007
24 comentarios en “Señora Aguirre, se equivoca usted”
|
Publicado por Yack Sparrow May 31st, 2007 at 9:00 am |
Algo está cambiando en las conciencias de las categorías sociales que más tiempo dedican a informarse sobre la situación política. Se palpa en los ambientes públicos un estado de inquietud, ante el futuro político de España, que no se conocía desde los tiempos de la gran corrupción de Felipe González. Sin embargo, los grandes empresarios de la opinión, dominadores de los medios de comunicación no conocen la ciencia política de la democracia, ni las instituciones que la fundamentan. Lo que implica que el periodismo de la Monarquía de Partidos no tiene experiencia en el análisis de aquellas situaciones nuevas que hacen dudar del vigor de las actuales instituciones partidistas. El periodismo generado por la Transición, a causa de la falsedad sistemática de la misma, no ha podido ser objetivo, ni valiente ni sincero. Mostrado ahora con sus estúpidos criterios sobre las causas de la abstención, y con las absurdas reformas de la ley electoral que propone para seguir enajenando de la política a los ciudadanos y asegurando el porvenir de la partidocracia y de la corrupción. La falta de periodismo de la verdad y de la responsabilidad ha producido y produce en España, consecuencias muchísimos más graves que en otros países europeos de mejor tradición cultural, al provocar la inexistencia de una opinión pública digna de este nombre, y que las categoría sociales más informadas no sean las más instruidas. En los ambientes más dinámicos de la sociedad civil se confunde el análisis de la situación postelectoral, relativa a la nueva relación entre las fuerzas políticas gobernantes en el espacio municipal y autonómico, con el análisis del momento político, relativo a la modificación de los sentimientos de la sociedad gobernada, respecto de la lealtad al régimen de poder partitocrático que la domina sin representarla ni escucharla. Es natural que la gran abstención acapare los debates en todos los medios de comunicación. Y también lo es que los opinantes no vayan más allá de los defectos de una ley electoral que prohíbe la representación de los electores. Los más ignorantes quieren cambiar las listas cerradas por las listas abiertas, sin saber que son la misma cosa, pues ninguna de ellas permite la representación de la sociedad ni de los electores. También las listas abiertas están sujetas al mandato imperativo del partido que las hace y las abre. Debemos recordar que, por mandato se entiende todo encargo o comisión; actuar en representación de alguien, en general, orden o disposición imperativa. En el campo de acción de la política, el mandato va ligado a la idea de representación política, en virtud de que la ciudadanía a través de sus representantes, va a conformar un gobierno, en el cual los mandatarios (gobernantes) actúan y ejercen el poder según la voluntad de sus mandantes (gobernados). Así mismo, se puede trasladar este concepto, a la relación existente entre los aparatos dirigentes de los partidos políticos y los diputados que forman el legislativo en un sistema proporcional de listas de partido, semejando éstos la figura de mandatarios y aquellos la de mandantes. La Constitución del 78 prohíbe expresamente el mandato imperativo en el art. 67.2, y establece el sistema proporcional de listas de partido, que requiere del mandato imperativo, consagrando así una contradicción evidente. Por tanto, todas las leyes aprobadas desde que entró en vigencia, son inconstitucionales, ya que, ni una sola ley ha sido votada desde 1978 sin mandato imperativo de los aparatos de los partidos a sus diputados. Además, la traición general de la clase política al electorado se encuentra también en la prohibición del mandato imperativo. La prohibición del mandato imperativo tiene carácter reaccionario y, sin embargo, en la cátedra española se enseña, sin rubor, la falsedad de que la prohibición del mandato imperativo obedece a la necesidad de respetar la independencia de los legisladores, cuando jamás ha tenido esa motivación. El mandato imperativo se proclama para prohibir e impedir el mandato de los electores; y se deroga en la práctica para mantener la dependencia del poder legislativo respecto del gobierno. Todo lo que no sea suprimir el sistema proporcional consagrado en la Constitución, para sustituirlo por el mayoritario en distritos pequeños, a doble vuelta (como en Francia), está condenado de antemano al fracaso representativo y a favorecer el aumento progresivo de la abstención. El abstencionariado ha sido el factor cualitativo que ha expresado el aumento de intensidad en los sentimientos de rechazo de la clase política generada por la Monarquía de Partidos. El momento político se define por la intensificación de la inseguridad en sí misma de la clase gobernante; por el miedo a la libertad en los periodistas que se refugian en reformas de fantasía para eludir el tránsito a la democracia; y por la esperanza ciudadana de llegar pronto a la democracia representativa con la República Constitucional. Todo ciudadano debe saber que el distrito electoral, que refleja a escala humana la pluralidad de fuerzas que interactúan en la sociedad civil, permite resolver el problema de la representación política, sin necesidad de acudir al artificio de la representación sin mandato civil, propio del antiguo régimen parlamentario de soberanía representativa, ni a la sustitución de la representación política por la integración de las masas en el Estado, sin sociedad política intermedia, como sucede con la actual simpleza del brutal Estado de Partidos |
|
Publicado por Jesús Nava May 31st, 2007 at 10:18 am |
El texto anterior es un refrito de fragmentos extraídos del blog de Antonio García-Trevijano. Me parece bien que sus seguidores se animen a pegar textos suyos aquí, defendiendo la República Constitucional, siempre y cuando se nos permita a nosotros intervenir en el suyo. Lo contrario me parece una osadía de republicanos insolentes que se creen los portadores de las esencias de la democracia y la libertad. Y ese privilegio moral e intelectual yo, al menos, no se lo reconozco. El blog del personalista MCRC, que Israel y yo creamos al mismo tiempo que el de AGT, está prácticamente muerto desde que algunos abandonamos ese movimiento ante las pretensiones de AGT de acaparar toda la atención en su blog personal y su vicio de enviar órdenes y consignas a los demás asociados sobre lo que el movimiento debía pensar. He leído, en repetidas ocasiones, en comentarios de sus admiradores, que el MCRC necesita un blog propio. Lo tiene, pero no lo usa apenas, porque AGT va a la suyo. Sólo el servilismo ciego de sus seguidores les impide ver tal obviedad, y la evidencia psicológica de que un hombre que lleva el despotismo en el alma no puede ser un demócrata, aunque no presuma de otra cosa. A partir de ahí, importa muy poco si sus análisis son más o menos acertados. Aprovecho para recordar a nuestros asociados, colaboradores y lectores que la ALCD tiene un ideario y unos principios que fueron fijados en su momento tras un debate democrático entre todos nosotros. Por favor, releedlos de vez en cuando y ateneos a él. Cada cual puede tener la ideología que quiera: conservador, liberal, socialista, etc., y defenderla en sus blogs particulares, pero en este blog, en el que jamás habrá censura, se defiende la democracia, y hasta me atrevería a decir que una democracia radical, que yo denomino constitucional, por encima de las simpatías ideológicas que, sin duda, todos tenemos. Hemos decidido aparcarlas temporalmente hasta conseguir la democracia para España: autogobierno del pueblo y derechos iguales para todos. Saludos cordiales. |
|
Publicado por J.J Sanchez May 31st, 2007 at 6:10 pm |
Totalmente de acuerdo contigo, Jesús. |
|
Publicado por Luis I. Gómez May 31st, 2007 at 11:05 pm |
???? |
|
Publicado por Lino Moinelo June 1st, 2007 at 9:25 am |
Tranquilo Luis, ha sido un arrebato antipartitocratico de Juan José, supongo originado por este parrafo: «a quien le gustaría votar en conciencia una alternativa liberal a tanto politiqueo barato, que después de casi 30 años va siendo hora» Yo también pienso que hablar de opciones políticas dentro del actual sistema, no es precisamente el objetivo central de la ALCD. Pero creo que es mejor dejarlo en la anecdota. Saludos |
|
Publicado por Luis I. Gómez June 3rd, 2007 at 12:56 am |
Se mantiene mi perplejidad. Hacer política es imperativo para quien quiere cambiar un sistema político. Y siempre he pensado que la evolución de un sistema proporciona resultados infinitamente más estables que que cualquier otro método. |
|
Publicado por Jesús Nava June 3rd, 2007 at 1:49 am |
Estimado Luis: Estoy de acuerdo contigo en que “hacer política es imperativo para quien quiere cambiar un sistema político”. Pero confiar en que exigiendo a los partidos oligárquicos que evolucionen, ¿hacia dónde?, tendremos la democracia un día de estos, es un error. El sistema no es democrático, está en manos de unos pocos, y ninguno de ellos, llámese conservador, liberal o progresista lo va a democratizar. Hacer cambios en la ley electoral para maquillar el sistema no será más que una de tantas maniobras torticeras de los partidos para seguir cabalgando a lomos del pueblo. Vivimos en una dictadura electiva, y eso no cambiará con retoques o reformas de leyes secundarias. Como liberal, tal vez te conformes con que el sistema se liberalice, pero eso no hará sino hacerlo más perverso. El liberalismo, como el republicanismo o el socialismo, está enfangado de lleno en el sistema y participa de sus privilegios y su corrupción. ¿Qué ha hecho el PP por la democracia? ¿Qué están haciendo los liberales del PP? La ALCD nació como una asociación para trabajar por la democratización del sistema, no para liberalizarlo. Por eso tenemos que ponernos de acuerdo en qué es democracia, aunque sólo sea para saber si vamos en la misma dirección y luchamos por los mismos principios. Por favor, no te molestes por el tono que alguno de nosotros podamos emplear a veces. Ve al fondo de la cuestión. La ALCD no apoya a ningún partido del sistema ni pedirá su voto para él. Y yo estoy de acuerdo. Ni siquiera espero que apoye la iniciativa que yo mismo acabo de anunciar, aunque salga de su seno, pues en debates que hemos mantenido, antes de tu adhesión, la mayoría se opuso a la posibilidad incluso de presentar candidatos propios, llegado el caso, aunque fuere para cambiar el sistema. Tal vez sea un error. Pero así están las cosas. Un cordial saludo. |
|
Publicado por Luis I. Gómez June 3rd, 2007 at 11:52 am |
Saludos, Jesús. No, no me basta “liberalizar” el sistema. Considero que no es posible sin una previa democratización. Mi presencia en ALCD se debe a ello: creo firmemente que lo primero que se debe buscar es la regeneración (mejor, implantación) democrática. Lo que tenemos en España ciertamente no es democracia. Tal vez este último post mío haya sido mal interpretado. O mal leído. Las frases sueltas que conforman el corpus del mismo son una clara denuncia de múltiples factores que considero no democráticos, ya sea de forma directa o indirecta. No olvidemos que la democracia exige una serie de condiciones sociales previas. Y lejísimos de mi intención estaba hacer proselitismo de ninguna formación política actual. Me limito a hacer un reproche a la cortedad de miras de una persona en concreto, en una situación concreta. De ahí mi perplejidad. Un cordial saludo a todos. |
|
Publicado por Jesús Nava June 3rd, 2007 at 1:26 pm |
Gracias, Luis, por tus aclaraciones. En efecto, había apreciado en tu artículo la denuncia de muchos factores del actual sistema político que son contrarios a un estado social democrático y a una constitución democrática del mismo. No consideres, por favor, cortedad de miras la hipersensibilidad de algún compañero hacia todos los partidos, sin distinción. Porque aunque no todos hacen políticas igualmente desastrosas, todos, al fin y al cabo, son parte del sistema oligárquico-financiero que nos gobierna, disfrutan de sus privilegios y cobran de los presupuestos generales, amén de las comisiones ilegales que se agencian bajo manga. Este sistema es tan endemoniadamente falso que va a seguir creando entre demócratas enfrentamientos por simples tácticas o estrategias sobre cómo conseguir la democracia. ¿Debemos votar en blanco o no votar? ¿Debemos apoyar al partido menos corrupto a cambio de alguna tímida promesa, nunca cumplida, de reforma? ¿Qué esperamos conseguir con asociaciones ciudadanas, no políticas, como la nuestra? ¿Es razonable pedirle a los ciudadanos que no apoyen opciones partidarias, con este sistema corrupto, sin ofrecerles alternativa? Es mucho lo que se juegan los ciudadanos en ciertos municipios y comunidades. ¿Tenemos derecho a decirles que no hagan nada a la espera, para mí ilusoria, de que el sistema se derrumbe solo? Aunque todas las asociaciones críticas con el sistema lograran cambiar algo, ¿quién administraría los cambios? ¿Los mismos que se han negado reiteradamente a cambiar y se han opuesto sistemáticamente a cualquier iniciativa democrática? Aún hay entre nosotros algunos compañeros que no se han desintoxicado del todo del radicalismo teórico de García-Trevijano, con el que se frustró el intento de constituir un movimiento por la democracia. Yo mismo he tenido que hacer un esfuerzo intelectual importante para redescubrir los principios en que se basa la democracia, porque el mundo político está plagado de falsos demócratas y falsos republicanos. No sólo eso. He comprendido cabalmente que sin una asociación política, basada en grandes principios, no tendremos democracia jamás. Así que, ni conformismo ni colaboracionismo. Luego, ¿revolución o reforma? Revolución de las inteligencias y reforma del sistema. No veo otra salida. Un abrazo. |
|
Publicado por J.J Sanchez June 4th, 2007 at 5:41 pm |
Vamos a ver Luis, si te he entendido bien: |
|
Publicado por Luis I. Gómez June 4th, 2007 at 7:55 pm |
No. Tampoco. Yo voto en blanco porque la abstención (estaré equivocado) es un esconder la mano. Lo que hay no me gusta, pero ningún déspota de los que hoy nos gobiernan dejará de hacerlo por mucha abstención que haya, véase lo contentos que están catalanes y andaluces con sus estatutos al 30%. El voto en blanco tal vez reciba el mismo desprecio, no te digo yo que no. |
|
Publicado por J.J.Sanchez June 6th, 2007 at 9:11 pm |
Ahora con tu aclaración, si. |
|
Publicado por Lino Moinelo June 8th, 2007 at 11:18 am |
Estas que rompes Juan José, ¿que mosca te ha picado? no somos tus enemigos ¡hombre! saludos |
|
Publicado por J.J.Sanchez June 8th, 2007 at 8:58 pm |
Estimado Lino: Puede que tengas razón. He dejado transcurrir varios días de reflexión y meditación. Yo siempre que tengo un encontronazo con alguien, lo primero que pienso es si puede haber sido problema mío. |
|
Publicado por Jesús Nava June 9th, 2007 at 9:42 pm |
Juan José: No te hagas la víctima. Si quieres irte, vete en paz, como se han ido otros, de la misma manera que vinieron: libremente. Entre nosotros no hay ningún Trevijano. Nadie te echa. Te vas. Y te diré lo que se decía en plan de sorna cuando yo era joven: “Manolete, si no sabes torear ¿pa qué te metes?”. Si no sabes aguantar una réplica airada de un compañero que has descalificado sin piedad porque ha decidido ensayar un camino al margen de la ALCD que no te gusta, tienes un grave problema de convivencia en una asociación. Por favor, no mezcles la libertad de expresión con la descalificación moral. ¿Quién te ha impedido publicar en el blog lo que te diera la gana? ¿Quién se mete contigo por defender ideas radicales? ¿De dónde sacas eso de que yo soy el líder de la ALCD? Mira, Juan José, ¿sabes cuál es la decepción más grande que he tenido contigo? Que no haces más que hablar de la servidumbre voluntaria de los pueblos, y de algunos movimientos, y tú sigues buscando un líder que te guíe. Pues no cuentes conmigo, hijo. Porque si hay algo que desprecio en un adulto maduro es que ande buscando alguien que le alumbre el camino, como si fuera un niño. Busca principios que te iluminen, pero no hombres. No es natural ni digno. NO SOY LÍDER DE NADA NI DE NADIE. No te empeñes, de nuevo, en atribuirme una responsabilidad que jamás he asumido en la ALCD, para poder desacreditarme mejor o acusarme de incoherente. He iniciado y fundado la ALCD, cierto. Pero nuestra asociación ciudadana no tendrá más líderes que los que naturalmente vayan destacando en cada localidad (donde se constituya) en la lucha por los principios que defiende. Haz lo que aconsejas a otros: relee el ideario de la ALCD: “NO TENDRÁ JEFES NI LÍDERES NACIONALES”. Cuando tú me preguntabas por qué no podíamos constituirnos en partido, te respondí con argumentos. Sigo pensando que la ALCD tiene otras funciones. Pero nunca desaconsejé, sino todo lo contrario, que apoyara candidaturas o plataformas electorales que persiguieran la democracia, incluso que creara un partido para entrar en la acción política pura y dura. Estás en tu derecho, no obstante, de tildarme de incoherente. Ya te dije en otra ocasión semejante que sólo los necios son coherentes con sus opiniones. A mí me basta con ser leal a mis principios, que jamás traicionaría porque sería como traicionarme a mí mismo. De opiniones cambio, si es necesario, todos los días. Y las estrategias las modificaré según la experiencia y las circunstancias me vayan demandando. Cuando rompí con Trevijano, tuve que buscar en los clásicos la concreción que necesitaba mi intuición política (Lino sabe de qué hablo). A falta de experiencia política, acudí a los que entraron de lleno en la acción revolucionaria para instaurar el autogobierno. Nunca los había leído. No exageraría lo más mínimo si dijera que así como filosóficamente me encontré a mí mismo en Spinoza (al igual que le pasó a Goethe), políticamente encontré la inspiración que necesitaba en los principios y las acciones de Thomas Jefferson, “el demócrata más grande de todos los tiempos”, según Tocqueville. Con ayuda de ambos he ido reflexionando sobre el camino más directo hacia la democracia (aunque sea el más difícil), y por eso he decidido crear un partido político. Porque he llegado a la conclusión de que el Estado es una fortaleza que no se toma elaborando teorías en un despacho, ni se entrega conminándole a que se rinda, ni se derriba con martillos (movimientos ciudadanos), ni con mazos (movimientos políticos), sino con arietes y catapultas (asociaciones políticas) que insistan hasta abrir brechas en su estructura y poder desalojar a sus ocupantes. Puede que me equivoque. Puede incluso que, a los ojos de muchos, haga el ridículo. Eso ya lo veremos. Pero ¿te parece decente descalificar mi proyecto, en los términos en que te has expresado, sólo porque no coincide con tus opiniones? ¿Te das cuenta de que eres el único que lo ha hecho? |
|
Publicado por J.J.Sanchez June 10th, 2007 at 12:58 am |
Mira Jesús, y con esto acabo: Tú no tienes ni idea de lo que yo quiero. Tú no quieres entender lo que yo trasmito. Tú no sabes, ni quieres saber, ni te importa, lo que piensan los que te rodean. Tu táctica de insultar gravemente y humillar al que te rebate o te dice que algo no le gusta de tus actuaciones, equivale a tirar a la gente. Tu falsa modestia, diciendo que tú no eres el líder, no debe engañar a nadie. ¿De quien es, entonces el blog en el que escribimos? ¿Quién marca las cadencias de la asociación? ¿Quién decide, mediante correos privados al resto de los asociados, aquel que te ha tocado las narices, como tú dices, para a continuación provocar su salida mediante el método de la “respuesta airada”? |
|
Publicado por Jesús Nava June 10th, 2007 at 10:50 am |
¡Vaya, hombre! Ahora resulta que soy yo el que te ninguneo, el que te humillo y el que te insulto gravemente… Mira, Juan José, tú me has descalificado moralmente a mí y me has acusado de participar en la corrupción de la partitocracia. No cabe para mí insulto más grave. A tu primera intervención, entre dolida e incrédula, te repliqué con cortesía. A tu descalificación descarada y tu impertinente sugerencia que que dejara la ALCD, “por coherencia” (será con tus dogmas, no con mis principios ni con el ideario de la asociación), te contesté como merecía tu impertinencia y tu descaro. Es más, te recuerdo que en este mismo post, dedicaste estas perlas a Luis: “No manches este blog con la sucia propaganda partitocrática que has presentado en esta cabecera. Te respeto tu injustificada o no documentada defensa del voto en blanco, pero de ahí a plantear el voto de cualquier fuerza de esta sucia y corrupta partitocracia o intentar desbrozar el camino a su triunfo electoral, me parece una broma de bastante mal gusto. Mas bien una total falta de respeto y de la confianza que se te ha dado para poder publicar aquí”. Si, según tú, el blog es mío, ¿no debería ser yo quien dijera eso? Pero, Luis no me ha ofendido en absoluto al defender su opinión aquí. Tú, en cambio, sí nos has ofendido a los dos. ¡Aunque no demos la espantá por ello! Ahora te despides calificándome de nuevo con tu educación y respeto habitual hacia los compañeros que discrepan de tus dogmas trevijanianos (ruptura, abstención, elitismo leninista, etc.): engaño con mi falsa modestia, dejo tirada a la gente, marco las cadencias en la asociación, te ninguneo, te insulto gravemente y te humillo… ¿Nada más? Vuelvo a insistir en que soy el creador de la ALCD, como lo fui del MCRC en Internet, y el creador y administrador de sus blogs respectivos, sí. ¿Tendré que pedir perdón por mis iniciativas? ¿O son otros los que me deben disculpas por atribuirse los méritos? Del MCRC se apoderó Trevijano y de la ALCD, mientras yo esté, no se apodera ni dios. El blog es de la asociación, está registrado a su nombre, y míos son el trabajo de administrarlo y los gastos del dominio. De mí mismo me fío, porque sé quien soy; a ti, en cambio, no te conozco de nada. Y los correos privados, como sabes perfectamente, han sido un intento de manteneros a todos interesados y coordinados, a la vista de la desidia bastante general que respecto al blog común he observado en ocasiones. No me ofende que me consideres líder (allá tú, debería ofenderte a ti), pero sí que me lo llames, porque en tu boca, y en la de cualquiera, para mí es un insulto. Debe ser por mi falsa modestia. ¡Me conoces tan bien…! Si no te fueras, te explicaría algo (perdón por mi osadía) sobre la psicopatología de los líderes. Sería de agradecer que dijeras a todo el mundo por qué abandonas REALMENTE la asociación. ¿No te has sentido suficientemente reconocido? ¿No te hemos dejado participar? ¿O no te gusta lo que opinan tus compañeros y eso te descompone? Pues lo dicho: tú no estás preparado para entrar en ninguna asociación, te falta el carácter apacible y flexible que se necesita para integrarse en un grupo donde cada cual tiene su ideología y concibe sus propias estrategias (quedamos en que todo eso se discutiría en cada momento), pero acordamos atenernos a la decisión democrática de la mayoría y centrarnos en el único objetivo de la ALCD: conseguir la democracia para España. Creo que tu problema con la ALCD arranca del hecho de que, al contrario de los que nos fuimos voluntariamente del movimiento de Trevijano, a ti te echó, y siempre tuve la impresión de que pensabas que la ALCD era, en vez de la matriz original del MCRC, un apéndice suyo. Y que debía mantener, contra viento y marea, la sofistería del republicanísimo. Si comparas los idearios y la declaración de principios de ambos movimientos, verás la diferencia: ellos son aristócratas, nosotros demócratas. Creo, sinceramente, que quien no ha entendido nada eres tú. ¡Ah!, por cierto, ¡nunca sabrás lo tranquila que tengo mi conciencia! Que tengas suerte con la tuya. |
|
Publicado por Lino Moinelo June 12th, 2007 at 1:00 pm |
Hola. Voy a ver si puedo contestar cada comentario. Juan José, muchisimas gracias por la explicación. Por lo poco que nos conocemos personalmente, no esperaba menos, por supuesto. Pero creo que debes seguir reflexionando. NO SE VA A CREAR UN PARTIDO DESDE LA ALCD. Yo por lo menos no lo permitiría. Lo va a crear Jesús N., porque le da la gana. Y me parece estupendo que haga lo que le dé la gana. De eso se trataba la diferencia entre la ALCD y el MCRC. Ahora bien, está claro que hay que tener objetivos comunes. Creo que todos los que hasta ahora somos de la ALCD compartimos los mismos pricipios básicos, aunque lo adornemos de distinta forma. Lo que no se puede es imponer criterios entre otras cosas, por que no somos una formación política. Cualquier acción concreta se debate y se decide, de forma democratica. Que la ALCD no sea lo “efectiva” que nos gustaría, pues ese es supongo uno de los motivos por el cual Jesús N. ha tomada su decisión, así como la de otros fue de marcharse. Por mi parte la ALCD me parece una asociación necesaria en su labor de difusión y ejemplo, y la cuestión que queda es seguir trabajando en ella. Dar a conocer su ideario, decálogo etc., y seguir contactado con otras asociaciones con la carta de presentación. Aunar a los ciudadanos de cualquier índole. Saludos y hasta pronto. |
|
Publicado por Lino Moinelo June 12th, 2007 at 1:34 pm |
Jesús, yo también pienso que Juan José se ha equivocado, pero no creo que sea para tratarlo así (te recuerdo las palabras de Spinoza que tienes en tu blog). Es verdad que no no lo conoces personalmente, pero me parece que a pesar de todo podemos pensar que su intención no es mala. Además, precisamente porque es el único republicano convencido, debe estar en la asociación, para que convivan todas los posibles pareceres. Saludos |
|
Publicado por Jesús Nava June 13th, 2007 at 1:56 am |
Sé que tienes la mejor intención, Lino, al intentar arreglarlo. Pero de lo único que soy culpable es de no permitir que nadie me descalifique moralmente, acusándome de participar en la farsa de la partitocracia, corrupta y sin libertades. Juan José no se ha equivocado: ha obrado mal. Creo que no entendéis que mi decisión está movida por la necesidad de moralizar la política y que no puedo consentir que, después de las vacilaciones y el sufrimiento íntimo por los que he pasado, venga un compañero de asociación a descalificarme y a acusarme de participar en la corrupción. Lo siento, pero eso no se lo consentiría ni a mi padre, aunque se levantare de entre los muertos. Antes de atacar a un compañero hay que pensárselo un poco. Yo jamás lo he hecho. Pero, desde luego, me he defendido, y seguiré haciéndolo cada vez que alguien ponga en duda mi integridad. No lo consentiré JAMÁS EN LA VIDA, como dice Juan José. Esto es la política, Lino, no una merienda entre amigos. Si antes de entrar en acción ya me atacan los míos, ¿qué puedo esperar de los demás? Y si tú no lo ves así, lo siento, porque así lo veo yo, que soy el afectado. De todas formas, me parece estupendo que Juan José siga en la ALCD. Pero creo que no estaba cómodo. Suyos son los problemas de convivencia con otras opiniones. ¿Quién le ha echado? Sólo la asamblea general tiene reservada esa facultad. Por el contrario, él no se ha recatado de sugerirme que me vaya yo. Así que menos victimismo por su parte y que diga los verdaderos motivos de su marcha. ¿Qué clase de compañeros son estos que en cuanto tomas una iniciativa de la que discrepan en vez de argumentar te atacan sin piedad? ¿Y qué clase de hombres los que cuando se les replica, en la misma línea, se van? Yo estoy dispuesto a asociarme con hombres y mujeres hechos y derechos, pero no con niños. En ésta y en cualquier asociación que quiera hacer algo por el país hace falta más lealtad -a los compañeros, no a sus opiniones- y más madurez. Juan José considera un dogma de fe republicana que no es decente votar con este sistema, crear un partido político en la sociedad civil y presentarse a unas elecciones con un sistema electoral proporcional y de listas. Ya sabemos de dónde proceden esas ideas tan peregrinas. Pero, a mi entender, lo que es indecente y un crimen es limitarse a criticar al sistema político y no hacer nada para cambiarlo. Porque denunciar el mal no nos librará de él, si no lo combatimos. Los electores españoles siguen sin tener una alternativa democrática a la que adherirse y por la que votar, ¿cómo, pues, van a elegirla? Sé que probablemente a todos os preocupe que se vaya gente de la Asociación. A mí me preocuparía más quién entra, pero no somos quiénes para juzgar los motivos de cada cual. Atenerse al ideario y los fines de la asociación es la única condición. Como tú nos recuerdas, todo lo demás debe debatirse y decidirse por mayoría. El éxito de la ALCD, que ahora mismo no es más que una asociación de bloggeros, no radicará en el número de visitas a su blog, ni en cuántos blogs tiene asociados, sino en su capacidad para ofrecer a la sociedad civil una alternativa democrática limpia y un foro serio para debatir y educar en los principios democráticos. Internet no es más que un mal necesario y provisional. ¿Cómo vamos a coordinarnos sin ni siquiera conocernos? ¿Creéis acaso que Internet es representativo de la sociedad civil? Una asociación en Internet no es real, sino virtual. ¿Sólo yo veo la diferencia? Pero es que aunque la ALCD se extienda por la sociedad seguirá sin ser el instrumento adecuado para cambiar el sistema. No hay más que un medio eficaz y directo -sin que eso signifique que vaya a triunfar- de hacer política práctica, y es mediante una asociación política. Mi falta de experiencia me hizo creer lo contrario al principio, aunque ya sabéis que tanteé con vosotros esa posibilidad. La política real, como el sexo, no puede ser verbal, hay que hacerla. La ALCD tiene su lugar en el asociacionismo ciudadano español, para intentar congregar, como tú bien dices, a los demócratas, al margen de ideologías o programas, pero nunca tendrá influencia sustancial en la política. A lo sumo, una gran asociación puede presionar al gobierno, pero nunca controlará los cambios, si se produjeren. No es un instrumento adecuado para eso. Debemos hablar de estas cosas en el foro. Tenemos que tomar decisiones. Y hacer planes para el futuro. Yo no veo necesidad de reorientar la ALCD. Espero que la huida de Juan José, contrariado porque no se le da la razón y haciéndose el ofendido después de ofender, no tenga la menor influencia. Pero eso depende del sentir de todos, no sólo del mío. Yo seguiré apoyando a la ALCD hasta donde ésta me permita. Sigo sosteniendo los mismos principios que la alumbraron. Digan lo que digan… los demás. Gracias por la sensatez conciliadora de todas tus opiniones. El lema de Spinoza sigue siendo un referente para mí. Pero la filosofía y la política son actividades diferentes. No tiene una buena filosofía del juego ni actúa éticamente quien pretende jugar bien al fútbol y se deja ganar por no humillar a su adversario. Confundiría principios o valores de distintos órdenes o categorías. Juego limpio es la ética aquí. Jugar para ganar es el deber. ¿Y la generosidad? Consiste en trabajar por el bien público y común, es decir, por la democracia, la justicia y la libertad, y no recular ante el acoso de antidemócratas, injustos y tiranos. Un cordial saludo. |
|
Publicado por Lino Moinelo June 16th, 2007 at 6:04 pm |
Jesús, tras tus palabras me empiezan a asaltar una terribles dudas. En este espacio de comentarios ¿estámos haciendo política? ¿la estás haciendo tu? Yo por lo menos no hago política, intento utilizar el sentido común, la lógica y la educación, y ver adonde llegamos ente todos. Por algún motivo, tal vez un prejuicio, no relaciono estos conceptos con la política, y supongo que una de las cosas que quieres cambiar es esto, pero entonces, ¿que pasa con el sentido común de la filosofía? ¿no dices que deseas moralizar la política? ¿no tienen cabida entonces las palabras de spinoza? Confieso que empiezo a atisbar algún nubarrón. Sigo pensando que es posible defenderse sin necesidad de exagerar con en contrario. Entiendo que en el panorama político esto no es así, pero es a lo que voy, creo que este foro no es eso. Y esto arranca alguna duda más, cuando te dirijes a nosotros ¿lo haces como político o como ciudadano? Para mi, a dia de hoy, esto es distinto y es además importante, dado el caracter de la asociación. Un cordial saludo |
|
Publicado por Jesús Nava June 17th, 2007 at 12:17 am |
Lino: Siento decirte que tú tampoco te has enterado de nada. ¿Me preguntas si aquí estamos haciendo política? No… hacemos ganchillo. No te preocupes, no volveré a hablaros más en este blog. Así resolverás tus dudas metafísicas sobre mis intenciones y si hablo como político o como ciudadano. Espero que con eso se despejen los nubarrones que atisbas y que, aunque alguien podría pensar que sólo están en tu mente, tú crees que proceden del noroeste de España. Y, por favor, no mezcles a Spinoza en estas niñerías. No se lo merece. El fue un hombre libre e íntegro. Adiós. |
|
Publicado por Lino Moinelo June 17th, 2007 at 11:19 am |
Hola Jesús, no he podido leer todo el escrito (tampoco el de luis) no obstante, como veo que se está precipitando todo, voy al menos a explicar mis palabras en el post de la ALCD, que parece que han motivado todo esto. La ALCD es un grupo de ciudadanos libres, y si (es verdad Jesús) hacemos política, pero como ciudadanos, no como políticos. Mis dudas, que son solo eso, dudas, eran sobre como ibas a compaginar las dos actividades, y como debiamos tratarte. Mi concepto es que una persona en cuanto entra en un partido, más aún en este sistema, deja de tener cierta libertad política como ciudadno y se convierte en una especie de soldado ideológico. Pero puedo estar completamente equivocado. Solo quería que compartieras con nosotros todo ese proceso por el cual has decidido seguir con esta línea de actuación, con algo más de detalle. Puede que sea solo una tontería calentarse la cabeza con esta dudas “hamletianas”. Entonces tampoco debería ser motivo para tomarselo mal. Solo quiero comprenderlo. De todas formas, aún no te lo había dicho, te comunico que la decisión que has tomado de formar un partido me parece un acto de VALENTÍA, pero me preocupa que una vez empieces a rodar dentro del sistema y tengas que defenderte, acabes olvidandote de todo y uses cualquier cosa a tu alcance para lograr los objetivos, y hasta te olvides de estos. Así que por favor, NO TE LO TOMES A MAL, y metete conmigo todo lo que quieras sobre mi forma de querer entender las cosas, pero no te marches así como así. Reconsideralo, por favor. Un abrazo a todos |
|
Publicado por Jesús Nava June 17th, 2007 at 3:42 pm |
Lino: Yo también puedo enfadarme, y cuando me pinchan sangro y me duele. Pero no me voy por un simple enfado. No soy tan infantil. Y volveré si la asamblea general de la ALCD me lo pide. No quiero hacerme de rogar, sólo quiero facilitaros las cosas. España necesita democracia. No tenemos derecho a perder el tiempo discutiendo sobre abstracciones y estrategias, como si fueran principios. Aún no he creado nada y ya no sabéis cómo tratarme. ¿Qué te parece si me tratáis como a un compañero o a un amigo, tal como yo he procurado trataros siempre? Transcribo aquí el último correo que os he enviado, en respuesta al tuyo y, especialmente, al de Israel: “Israel: Yo no quiero irme de la ALCD. Ya anuncié que podía dejar mi participación en el blog. He querido facilitar las cosas a la Asociación porque, tal como digo en el anterior correo, que se cruzó con el tuyo, no soy tonto, y me doy cuenta de que la mayoría consideran incompatibles ambos proyectos y mi presencia en el blog, como administrador, comentarista o escritor. Y a lo mejor tienen razón. Estoy preparado para lo que venga. Estoy curtido ya. Pero reconozco que no estaba preparado para la descalificación “moral” y la sugerencia de que me fuera de la ALCD, por parte de un compañero de asociación, precisamente aquél con quien más tuve que templar gaitas al principio, y que, salvo excepciones, los demás (la mayoría) lo comprendieran o callaran. Eso es todo. No me desanimo: tomo nota. De todas formas, yo siempre he pensado con libertad y no me gusta tener que dar explicaciones cada vez que cambio de estrategias. Estoy un poco cansado de discutir con compañeros mientras la sociedad civil no sabe ni que existimos. Si voy a dirigirme a los ciudadanos, sea por Internet o en conferencias públicas, quiero saber si estoy solo (lo que no me disgusta en absoluto) o si tengo el respaldo sólido de alguna asociación (lo que me gusta bastante más), pero ya no tengo edad para andar a la greña con nadie, menos por cuestiones absurdas o inútiles. Mi propuesta no la haré sólo a los bloggeros de Internet (aunque empezaré por ahí, claro), ni a los intelectuales, etc., sino a la sociedad civil y, sobre todo, al pueblo. La democracia sin el pueblo no es más que una abstracción elitista que sólo favorece el gobierno de unos pocos, los de siempre. Y no me interesan los teóricos y puristas de la democracia que ni por la libertad y el patriotismo de todos están dispuestos a mancharse las manos. Thomas Jefferson acabó harto de la política “práctica” y de la corrupción de los gobiernos. Yo casi estoy empachado antes de empezar. Pero aún así, lo haré. Sin ingenuidades. Sin puritanismos. Sin sectarismos. Pero con principios claros y estrategias honestas. Tengo muchas cosas que pensar y concretar. Elaboraré un libro breve y sencillo, sobre la libertad democrática, que difundiré primeramente en Internet y después editaré en papel aunque sea pagando su edición. Tengo que elaborar unos estatutos y registrarlos. Y trabajaré en dos ámbitos, a nivel nacional (todo el país tiene derecho a conocer cualquier proyecto que persiga su felicidad) y a nivel municipal (por donde creo que debe empezar a aflorar la democracia). Contemplo un período de cuatro años, como mínimo y como máximo, para entrar en la acción política directa. Antes de derribar una fortaleza hay que crear el instrumento capaz de conseguirlo. Veremos si es posible. Porque no depende de mí solo. Pero ya debería estar pensando y escribiendo, en vez de perder el tiempo aclarando malentendidos. Un abrazo. J. Nava.” |
