* CARTA DE PRESENTACIÓN DE LA ALCD

Estimado/a…:

Tenemos el placer de presentarle la ALCD: Asociación Libre de Ciudadanos por la Democracia. Se trata de una asociación ciudadana, no ideológica ni partidista, que aspira a aglutinar la voluntad de todos los españoles amantes de la libertad política y la democracia.

Su ideario y principios están expuestos en la web (cuya dirección figura abajo) que sirve como lugar de encuentro y coordinación en Internet hasta que se vayan estableciendo asambleas locales de la ALCD en cada comunidad, provincia o ciudad. Nuestro objetivo único, como allí consta, es lograr un período constituyente de la democracia que en España se nos ha hurtado siempre. Después de un período amplio de debate social y político en todos los foros disponibles, sería el pueblo español, mediante referéndum, quien decidiría la forma de Gobierno y de Estado que quiera darse a sí mismo.

Estamos convencidos de que los españoles, como muchos otros pueblos, padecen males políticos cuyas causas ignoran, pero que nosotros creemos que se deben principalmente a la mala constitución del Estado: no tenemos separación o división real de poderes y los electores no eligen a sus representantes, sino que votan únicamente listas cerradas y bloqueadas de candidatos, en su mayoría desconocidos, y elaboradas a capricho o conveniencia de los dirigentes de los aparatos burocráticos de los partidos políticos, cuyo funcionamiento no es democrático.

Ni siquiera eligen a su Gobierno, que es nombrado por el Parlamento. El sistema queda así, de hecho, en manos de los partidos, quienes se han convertido, con el actual régimen, en verdaderos usurpadores de la soberanía popular. No somos enemigos de los partidos, que son asociaciones políticas con total legitimidad en una democracia, sino que simplemente vemos más lejos que ellos y aspiramos no a la conquista del poder político para una facción o clase, sino a su democratización.

La ALCD trabaja con el único fin de que la soberanía resida en el pueblo y, por lo tanto, por la instauración de un gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo, entendiendo por pueblo a todos los ciudadanos sin distinción de clases, ideologías, creencias, lengua, cultura, raza o sexo. Confiamos en que muchos más hombres y mujeres, de todas las edades y condiciones, aparquen temporalmente sus simpatías ideológicas, como estamos haciendo nosotros, y se nos unan para trabajar, pacífica y civilizadamente, por la democracia y la libertad, es decir, en favor del bien público y común. Cuando, gota a gota, constituyamos un río de libertad, impulsaremos y apoyaremos las iniciativas populares que vayan surgiendo como imperativas.

Muchas gracias.

http://www.democraciaconstitucional.org/